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Mammea americana L.
Familia: Calophyllaceae
 
Sinónimos:

 
Nombres vernáculos:
Mamey, mamey amarillo, mamey de Santo Domingo, Zapote mamey.
IMAGENES
Descripción:
Árbol, de 4 a 20 m. Hojas opuestas, simples, elípticas, de 10-20 x 7-10 cm, elípticas, los pecíolos de 0,6 a 1 cm, con márgenes enteros; exestipuladas. Inflorescencias fascículos multifloros o flores solitarias. Flores blancas, globosas, de ca 1 cm de diámetro (en la yema); cálices con los sépalos fusionados y separándose irregularmente en la antesis; corolas con 4 a 6 pétalos. Frutos de 10 a 15 cm de diámetro globosos, pardo claros en la madurez.
 
Diagnóstico:
Árboles dioicos, perennifolios, con la copa densa, subovoide o subpiramidal; troncos cilíndricos o algo irregulares en sección transversal, sin contrafuertes prominentes; corteza externa pardo grisácea o pardo oscura, escamosa, con látex amarillo escaso. Hojas opuestas, simples, coriaceas, pelúcido punteadas, con los ápices redondeados; inflorescencias fascículos brotando en las partes áfilas de las ramas, o las flores solitarias. Flores blancas, fragantes, diclinas, diclamídeas, polistemonas; estaminadas sin pistilos y algunas pistiladas con estambres. Bayas con el exocarpo pardo claro, coriáceo, con la pulpa anaranjada y comestible.
 
Distribución:
Nativo de las Antillas, cultivado de EE.UU. a Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Tanzania. En bosques húmedos y muy húmedos; de 0 a 400(-1600) m.
 
Historia natural:
Flores observadas de abril a noviembre. Frutos observados de enero a marzo y de junio a noviembre.
 
El nombre del género se deriva de la latinización de su nombre vernáculo en las Antillas.
 
El nombre del epíteto alude a que la planta es originaria o se publicó con material procedente del continente americano.
 
Usos:
Agroforestales: Como árboles aislados en potreros (refugio y sombra para el ganado), cortinas rompevientos, cultivos mixtos, huertos caseros, delimitación de linderos y plantaciones comerciales. Ecológicos: Apoyo en la dieta de poblaciones de avifauna silvestres, conservación de suelos, control de la erosión, estabilización de cauces fluviales, protección de mantos acuíferos y restauración de yermos. Industriales: La corteza tiene taninos que se usan en la industria de la tenería. La madera se usa para molduras, artículos novedosos, acabados de interiores y para objetos torneados, a la vez que para vigas, postes y como combustible (leña). Todas las partes de la planta tienen propiedades insecticidas. Con las flores fermentadas se prepara una bebida alcohólica (llamada l’eau de creole). Sus frutos son comestibles y se explota a niveles comerciales, estos se consumen crudos o en diversas preparaciones que incluyen jaleas, conservas, refrescos, etc.; adicionalmente los árboles de esta especie se han empleado en proyectos de arboricultura. Medicinales: La infusión de las hojas se emplea para tratar fiebres intermitentes. Los cataplasmas de las semillas tienen propiedades vulnerarias; pulverizadas se usan para tratar afecciones cutáneas; su infusión tiene propiedades antihelmínticas y se recomienda su uso solo en adultos. Los extractos secos de las hojas mostraron actividad antibacteriana in vitro frente a Staphylococcus aureus.
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: Derivados de rocas ígneas, sedimentarias o incluso serpentinas, de textura arcillosa, arenosa, franco arenosa o caliza, usualmente profundos, ricos en materia orgánica y bien drenados; pH (5,5-)6,0 a 6,5(-8,0). Temperatura: Media de 24 a 30 °C; mínima 12 °C; máxima 35 °C. Precipitación promedio anual: (800-)1200 a 2600(-4000) mm. Meses secos por año: 0 a 3.
 
Producción de semillas, tratamientos pregerminativos y viabilidad:
Se reporta que en un kilogramo pueden hallarse de a 10 a 20 semillas. Los tratamientos pregerminativos (en caso de existir) son ignotos. Las semillas suelen germinar entre los 30 los 120 días después de la siembra. Almacenadas en refrigeración conservan su viabilidad hasta por 4 meses. También se dice que almacenadas a 20 °C se mantienen viables por 2 a 4 meses. Las plántulas necesitan pasar de 3 a 5(-12) meses en el vivero antes de su traslado al campo, cuando alcancen una altura de 40 a 50 cm y requieren de luz durante su desarrollo inicial.
 
Datos de germinación:
La germinación es hipógea. Sin tratamientos pregerminativos se reporta un porcentaje de germinación de 97%.
 
Reproducción asexual:
La propagación asexual es preferible para evitar cultivar árboles “machos”, particularmente si el objetivo del cultivo son los frutos. El manejo de rebrotes y los esquejes semileñosos con hojas inferiores se reportan viables. Los injertos laterales tienen un 56% de éxito y los de parche un 36%. Los injertos terminales no fueron viables.
 
Turno y crecimiento:
Los árboles alcanzan los de 12 a 20 m de altura y 70 cm DAP en 30-40 años. A partir de este momento el crecimiento anual disminuye mucho. Los árboles pueden vivir 100 años o más. Los árboles comienzan a producir fruto en cantidades apreciables entre los 8 y los 13 años, produciendo consistentemente de año en año. Se pueden esperar producciones anuales de más de 100 k de fruto en árboles adultos (250-400 frutos), repartidas en una o dos cosechas.
 
Plagas y enfermedades:
Se reportan daños ocasionales a las hojas por parte del ascomiceto Aulographum melioloides. También se han identificado varias plagas de insectos que se alimentan de las hojas y las frutas, pero ninguna de ellas parece constituir una amenaza seria para los árboles individuales. Las termitas de la madera húmeda consumen las ramas y troncos de árboles muertos, y la madera es muy susceptible al daño por las termitas de la madera seca.
 
Criterios de restricción:
No existen.