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Brachiaria decumbens Stapf.
Familia: Poaceae
 
Sinónimos:
Urochloa decumbens (Stapf) R.D. Webster
 
Nombres vernáculos:
Pasto alambre, pasto amargo, pasto braquiaria, pasto peludo, pasto prodigio, zacate prodigio. Cultivares: Brachiaria (CIAT 606, Cuba), Chontalpo (CIAT 606, México), Pasto Peludo (CIAT 606, Costa Rica), Señal (CIAT 606, Panamá).
IMAGENES
Descripción:
Hierba perenne, rizomatosa o estolonífera; culmos de hasta 1 m, decumbentes, enraizados, ramificados, entrenudos y nudos pilosos. Hojas con las con las vainas hirsuto-papilosas, las lígulas de 1-2 mm, láminas foliares de 13-27 cm, lineares. Inflorescencias de 9-14 cm, panículas laxas, con 2-6 racimos de 4,5-8,5 cm. Espiguillas de 4,5-5 mm, de elípticas a elíptico obovadas; primera gluma 9-11-nervada, segunda gluma 7-nervada, glabra o esparcidamente pilosa; flósculo inferior estaminado; lema inferior 5-nervada, glabra o esparcidamente pilosa; pálea inferior tan larga como la lema inferior; flósculo superior de ca. 4,5 mm.
 
Diagnóstico:
Hierba perenne, los culmos decumbentes de hasta 1 m, ramificados, brotando de rizomas; hojas con las vainas hirsuto-papilosas; inflorescencias panículas laxas de hasta 14 cm, con los racimos dispuestos dicotómicamente sobre los raquis alados. Espiguillas solitarias, dispuestas unilateralmente en los raquis, con el flósculo inferior estaminado y el superior hermafrodita.
 
Distribución:
Nativa de África tropical y ampliamente cultivada en las zonas tropicales y subtropicales del mundo. En bosques húmedos, muy húmedos y pluviales; de (0-)100 a 1600(-2300) m (aunque las variedades o cultivares empleadas para la producción de forrajes no suelen cultivarse a elevaciones mayores de 1800 m).
 
Historia natural:
Flores observadas de marzo a mayo y en octubre. Frutos observados en abril.
 
Esta pastura suele soportar el fuego en la estación seca, recuperándose rápidamente mediante el desarrollo de estolones o la multiplicación seminífera en la época lluviosa.
 
El nombre del género se deriva de las palabras latinas Brachium (brazo) y –aria (perteneciente, relativo), aludiendo probablemente a la similitud de los ejes de las panículas con los brazos en posición de señalización.
 
El nombre del epíteto significa “decumbente, postrado, que está inclinado, o echado sobre el suelo”.
 
Hábitat:
Áreas cenagosas, alteradas, barbechos, cultivos de café, plantaciones forestales, ecotonos nemorales, bosques intervenidos, matorrales.
 
Usos:
Agroforestales: En conservación de suelos, control biológico (Chromolaena odorata/Asteraceae), cultivos mixtos (arroz de secano), pastoreo (pastos permanentes, corte y acarreo, henificación y ensilaje). Industriales: Datos ignotos. Medicinales: Datos ignotos.
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: Esta pastura se adapta a una amplia gama de condiciones edáficas, incluso si los suelos son ácidos (en estos no responde a los tratamientos con cal) y estériles, no obstante sus mejores rendimientos los alcanza cuando los suelos son bien drenados y fértiles o fertilizados. Las plantas toleran sequías prolongadas, pero son intolerantes a los encharcamientos por períodos moderados y a los suelos muy pesados; pH (3,5-)4,2 a 7,5. Temperatura: Media 19 °C; mínima con datos ignotos; máxima con datos ignotos. Precipitación Promedio anual: 1000 a 3500 mm. Meses secos por año: <=5.
 
Producción de semillas, tratamientos pre-germinativos y viabilidad:
Se reporta que en 1 kilogramo pueden hallarse entre 180 000 y 294 117 semillas. Como tratamientos pregerminativos se han empleado la remoción de las estructuras externas de la semilla. El tiempo de germinación de las semillas es diferente según la variedad, y su viabilidad recién cosechadas es baja, por lo que se recomienda su almacenamiento por 6 (en condiciones ambientales) o hasta 16 meses (en frío) para incrementar su poder germinativo. Las semillas son ortodoxas y aparentemente se mantienen viables luego de prolongados períodos de almacenamiento.
 
Datos de germinación:
Usando diferentes sustratos se reportan porcentajes de germinación que oscilan entre 59 y 77%.
 
Establecimiento:
Se puede establecer por semilla (requiriendo entre (1.8)-2 y 4 kg de semilla/ha) o mediante estolones enraizados (a vuelta de arado, a una profundidad entre 15 y 20 cm). Se estima que para abarcar una hectárea se necesita aproximadamente 2 Tm de material vegetativo). La siembra debe iniciarse de preferencia al inicio de la estación lluviosa, las semillas se deben escarificar previamente, y plantar a una profundidad entre 1 y 2(-4) cm, sobre surcos separados a cada 60 o 100 cm, o por el método de “al voleo”.
 
Manejo:
Las pasturas responden bien a la fertilización moderada con fósforo y nitrógeno. Se pueden manejar bajo un sistema de pastoreo intenso y continuo o rotacional, su agresivo crecimiento limita la asociación con hierbas leguminosas, aunque son conocidas varias estrategias exitosas que promueven la diversificación del cultivo, como el pastoreo intensivo en suelos con niveles bajos de nitrógeno a los cuales se les ha adicionado fósforo.
 
Fertilización:
Al momento del establecimiento es necesario la aplicación de 20 kg/ha de fósforo y 25 kg/ha de potasio. Si la pastura se maneja en un sistema de monocultivo se debe adicional 20 kg/ha de nitrógeno cuando las plantas alcancen una altura entre 20 y 30 cm. En suelos ácidos la producción animal declina a los pocos años, por lo que se requiere una fertilización de mantenimiento cada 2 o 3 años.
 
Valor nutricional:
Esta pastura posee un valor nutricional moderadamente alto, pero depende en gran medida del estado y la fertilidad del suelo. En términos de digestibilidad se halla en un ámbito de intermedio a alto (50-80%). El porcentaje de proteína cruda varía de 9-20%, dependiendo de la fertilidad del suelo y del manejo y declina rápidamente según la edad del follaje (10% a los 30 días y hasta 5% a los 90 días respectivamente).
 
Palatabilidad:
Es moderadamente palatable, y al igual como en otros rublos, la palatabilidad se ve afectada por el estado y la fertilidad del suelo. No es consumido por el ganado equino y suele ser rechazado en general si está escarchado.
 
Toxicidad:
Puede provocar fotosensibilidad hepatógena en ganado caprino (cabras y ovejas) y bovino (principalmente en becerros), no obstante pareciera que la afección está estrechamente relacionada con el medio ambiente, y sus efectos pueden paliarse llevando el ganado a pastar a dehesas de otras pasturas a intervalos de 2 semanas. Algunos brotes esporádicos de la afección se han relacionado con las micotoxinas del hongo saprófito Pithomyces chartarum.
 
Producción de forraje:
La producción de materia seca de esta pastura varía según las condiciones climáticas, la época y la fertilidad del suelo. En la estación lluviosa se pueden obtener rendimientos de 6-10 Tm/ha (incluso hasta 30 Tm/ha en condiciones ideales), no obstante estos rendimientos pueden decrecer en la estación seca hasta en un 70% y cesará completamente en el invierno de las zonas subtropicales. En suelos muy fértiles, con un componente de hierbas leguminosas razonable, las ganancias individuales de 450-600 g/animal/día y colectivas de 400-600 kg/ha/año se alcanzan comúnmente.
 
Producción de semillas:
En Australia y en Brasil, con cosechadoras de gran capacidad que recolectan la semillas caídas, se pueden obtener rendimientos de 400-1000 kg/ha. No obstante los rendimientos suelen ser bastante pobres en las zonas cercanas al ecuador (10-40 kg/ha).
 
Especies compatibles:
Centrosema macrocarpum, C. molle, Desmodium heterocarpon, D. heterophyllum, D. intortum, Pueraria phaseoloides, Stylosanthes capitata, S. guianensis.
 
Plagas y enfermedades:
Las plantas están relativamente libres de plagas y enfermedades (incluyendo las hormigas cortadoras, Atta spp.), sin embargo son susceptibles al ataque de los cercopoideos Aeneolamia spp., Deois spp. y Zulia spp. y del basidiomiceto Uromyces setariae-italicae.
 
Control de hierbas invasoras:
Al establecer el cultivo en tierras ocupadas por hierbas invasoras, este tolera en la fase de preemergencia la aplicación de Atrazina.
 
Fortalezas:
Alta productividad bajo manejo intensivo, soporta el pastoreo intensivo, persiste en suelos ácidos de baja fertilidad y buen rendimiento de semilla a un costo relativamente bajo.
 
Limitaciones:
Susceptible en el neotrópico al ataque de cercopoideos, baja compatibilidad con hierbas leguminosas, baja tolerancia a las inundaciones y puede causar fotosensibilización hepatógena en ganado caprino y en individuos jóvenes de ganado bovino.
 
Cultivar destacado: Mulato II (CIAT 36087): Esta pastura fue desarrollada en Colombia en 1989 por el Centro Internacional de Agricultura Tropical, mediante combinaciones genéticas entre Brachiaria decumbens y B. ruziziensis. La pastura es perenne, tiene culmos vigorosos y semierectos, de hasta 1 m. Fue desarrollado para mejorar la productividad en sistemas semiintensivos de carne y leche. Recomendado para regiones que poseen suelos ácidos, fertilidad media y baja, períodos de sequía prolongados, altas temperaturas y elevada humedad relativa. Es un híbrido apomíctico, lo que significa que es genéticamente estable. A partir de 2000 el CIAT cedió los derechos exclusivos de multiplicación y comercialización de semillas de este híbrido al Grupo Papalotla S.A. de México, manteniendo los derechos de obtentor del mismo.
 
Usos:
Control de la erosión, forraje, corte y acarreo, ensilaje y henificación. Es aceptado por el ganado bovino (leche y carne).
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: La pastura se adapta a una amplia gama de suelos, con una fertilidad natural media y buenas o deficientes condiciones de drenaje, también se adapta a suelos ácidos de baja fertilidad con alto contenido de aluminio; tolera la sombra moderada, heladas esporádicas y quemas ocasionales, es intolerable a los suelos pesados o anegados permanentemente; pH 4,5-8,0. Temperatura: Media 24 °C; mínima con datos ignotos; máxima con datos ignotos. Precipitación promedio anual: ?700(-3000) mm. Elevación: 0-1800 m (se ha evidenciado que los rendimientos de la pastura son óptimos entre los 0 y los 500 m). Meses secos por año: 3 a 6.
 
Establecimiento:
Se puede hacer por semilla o con material vegetativo (cepas enraizadas). Si se establece por semilla las plántulas que emergen tienen un buen vigor de crecimiento, lo que permite tener pasturas listas para pastoreo entre 90 y 120 días después de la siembra y una cobertura del suelo superior a 80%. La siembra puede hacerse al voleo, con espeque o punta de machete, o a chorrillo continuo sobre surcos separados entre 0,5 a 0,7 m, ya sea sobre terreno preparado convencionalmente con arado y rastra, o después de controlar la vegetación con machete o herbicidas no selectivos. La tasa de siembra varía con la calidad de la semilla (porcentajes de pureza y germinación) y con el método utilizado de establecimiento. Cuando se utiliza el sistema al voleo se requieren tasas más altas de siembra ya que muchas semillas quedan a la intemperie y son atacadas fácilmente por depredadores o simplemente no alcanzan las condiciones adecuadas de humedad para germinar. En estos casos se recomiendan tasas de siembra que oscilen entre 5 y 6 kg/ha, con un valor cultural mínimo de 60%, lo que significa una semilla con 80% de pureza y 75% de germinación. Las siembras con espeque requieren menor cantidad de semilla. Se recomienda que la profundidad de siembra no exceda los 2 cm. En general se considera que el establecimiento de la pastura por medios asexuales es más onerosa. Actualmente está en boga en el mercado las semillas comerciales peletizadas, que tienen mejor fluidez, más peso, algunos nutrientes adicionales y mayor protección contra la depredación. Generalmente las sustancias utilizadas en la peletización son de naturaleza higroscópica, por tanto favorecen el suministro de humedad a la semilla en el proceso de germinación. El resultado directo de la peletización es la obtención de semillas comerciales de mejor calidad, con una grado más elevado de pureza (hasta 100% y mayores porcentajes de germinación (88%). No obstante el número de semillas por kilogramo es menor cuando éstas se peletizan (aproximadamente 52 000), respecto a las no peletizadas (aproximadamente 130 000).
 
Manejo:
Por su alta calidad y elevada producción de forraje esta pastura es adecuada para el manejo rotacional intensivo. Es utilizada principalmente para pastoreo con bovinos de carne o con vacas mestizas de alto encaste lechero en sistemas de doble propósito. No obstante, en virtud a la elevada producción de forraje, también es una buena alternativa para la fabricación de ensilaje y heno. El hábito de crecimiento inicial en forma de macollas del cultivar permite la asociación con hierbas leguminosas reptantes como Arachis pintoi. Su capacidad de recuperación es alta, pero necesita períodos de recuperación entre 21 y 28 días en la época lluviosa. Para maximizar la producción de forraje se debe considerar la realización de fertilizaciones de mantenimiento con nitrógeno y fósforo una vez al año, dependiendo de los resultados que arrojen análisis edafológicos previos. Ocasionalmente se han establecido pasturas de este cultivar en terrenos que han mantenido cultivos (p. ej. maíz o soya) y han sido sometidos a altos insumos de fertilizantes y la respuesta vigorosa del pasto refleja un excelente aprovechamiento del fertilizante residual aplicado a los cultivos.
 
Fertilización:
La pastura ha mostrado una buena respuesta a la fertilización, particularmente a la aplicación de nitrógeno. Dependiendo del grado de fertilidad del suelo, es necesario hacer una o más aplicaciones anuales para mantener una alta producción de forraje de buena calidad. En un experimento que evaluó el efecto de la inoculación de la cepa de hongo micorrízico arbuscular (HMA) Glomus hoi-like (G. hoi-like) en la respuesta del pasto a la fertilización orgánica y nitrogenada, se concluyó que la inclusión de G. hoi-like en un sistema de fertilización órgano-mineral basado en la aplicación de estiércol vacuno y fertilizante nitrogenado, incrementó las estructuras micorrízicas y permitió reducir en 15 Tm/ha y 75 kg/ha, respectivamente, las dosis de estiércol vacuno y fertilizante nitrogenado a aplicar al pasto sin afectar sus contenidos de nutrientes en la biomasa ni su rendimiento, al menos durante los dos primeros años de su establecimiento.
 
Valor nutricional:
La calidad forrajera de la pastura, medida en términos de porcentaje de proteína cruda (PC) y digestibilidad in vitro de materia seca (DIVMS), depende de la edad y la parte de la planta, la época del año y las condiciones de fertilidad del suelo. En este cultivar es normal encontrar un PC que oscile entre 18 y 21% y un DIVMS entre 55 y 66%. Estudios realizados en Colombia, en Santander de Quilichao, muestran un PC de 11,4% en la época lluviosa y un PC de 8,4% en la época seca, así como un DIVMS de 66,3% contra 61,0%, respectivamente. Respecto a la composición mineral de tejido foliar, el mismo estudio reveló los siguientes datos en las respectivas épocas: azufre 0,14 contra 0,13%, calcio 0,54 contra 0,52%, fósforo 0,24 contra 0,25%, magnesio 0,44 contra 0,43% y potasio 1,56 contra 1,62%.
 
Palatabilidad:
Alta, muy aceptada por ganado bovino.
 
Toxicidad:
Datos ignotos.
 
Producción de forraje:
Se han obtenido rendimientos hasta de 19 Tm/ha/año de materia seca (3,7 Tm/ha durante la época seca y 15,3 Tm/ha durante la época lluviosa). Con turnos de corte cada 4 o 6 semanas durante 2 años, se han obtenido rendimientos promedios de 2,3 Tm/ha de materia seca. En suelos ácidos (pH 4,6) con altos contenidos de aluminio y bajos niveles de fósforo (1,7 ppm) se ha obtenido un rendimiento promedio cada 90 días de 2,6 Tm/ha de materia seca, y estos rendimientos aumentaron a 3,5 Tm/ha al asociar la pastura con Arachis pintoi. En este último caso las parcelas se fertilizaron al momento de la siembra con 50 kg/ha de fosfato diamónico y 46 kg/ha de nitrógeno. Respecto a la producción láctea, comparado con otros cultivares de Brachiaria (Basilisk y Toledo), esta pastura produjo 11% más leche en época seca y 23% más en época de lluvias. Existen pocos estudios diseñados para medir la producción de carne bovina en pasturas, no obstante los datos preliminares revelan una tendencia análoga a la producción láctea.
 
Producción de semillas:
Sus rendimientos se consideran altos y oscilan en un ámbito entre 179 y 330(*) kg/semilla/ha, con un porcentaje de pureza entre 46 y 51*% respectivamente. Se ha evaluado el efecto de la fertilización con varios niveles de nitrógeno (50, 100, 150 y 200 kg/ha) sobre los rendimientos de la producción seminífera y se observó una tendencia hacia la obtención de mayores rendimientos en la medida en que se incrementó la dosis de nitrógeno, aun cuando las diferencias no fueron significativas (P > 0,05).
 
(*) Datos obtenidos en Atenas, Costa Rica. Especies compatibles:
Se reporta que tiene una buena compatibilidad con hierbas leguminosas forrajeras (p. ej. Arachis pintoi, Centrosema spp., Desmodium spp., Pueraria phaseoloides, Stylosanthes spp., entre otras).
 
Plagas y enfermedades:
Se reportan moderadamente susceptible al ataque del basidiomiceto Rhizoctonia solani. A diferencia de otras especies de Brachiaria, el cultivar es más resistente (resistencia antibiótica) a los ataque de varias especies de cercopoideos (p. ej. Aeneolamia reducta, Monecphora carbonaria, Mahanarva tristis y Zulia pubescens).
 
Control de hierbas invasoras:
En el momento del establecimiento se pueden aplicar herbicidas no selectivos.
 
Fortalezas:
Tolerancia a la sequía, a suelos ácidos, a la sombra parcial, al fuego, al ataque de diversos cercopoideos, rápida recuperación al pastoreo, muy buena calidad forrajera y producción más uniforme a lo largo del año, alta sincronización de la floración, buena calidad de semilla y fácil establecimiento por la misma, elevado vigor de las plántulas, buena compatibilidad con hierbas leguminosas.
 
Limitaciones:
No tolera encharcamientos periódicos, requiere suelos con fertilidad media o alta o su consecuente fertilización, la comercialización de las semillas está protegida por derechos de empresa y susceptibilidad moderada al ataque de Rhizoctonia solani.