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Brachiaria brizantha (Hochst. ex A. Rich.) Stapf
Familia: Poaceae
 
Sinónimos:
Urochloa brizantha (Hochst. ex A. Rich.) R.D. Webster
 
Nombres vernáculos:
Brachiaria, braquiaria, brizanta, likuvi (Tanzania), marandú, pasto alambre, pasto marandú, pasto señal, zacate señal. Cultivares: Brizantha (CIAT 6780, Cuba), Diamantes 1 (CIAT 6780, Costa Rica), Gigante (CIAT 6780, Venezuela), Insurgente (CIAT 6780, México), La Libertad (CIAT 26646, Colombia), Marandú (CIAT 6780, Brasil), Toledo (CIAT 26110, Costa Rica y Colombia).
IMAGENES
Descripción:
Hierba perenne, ralamente cespitosa o estolonífera; culmos de hasta 2 m, erectos, ocasionalmente ramificados a partir de su sección medial, fistulosos, gruesos, con entrenudos glabros o pilosos. Hojas con las vainas glabras, las lígulas de 1-2 mm, membranáceas, rígidamente cilioladas; láminas foliares de 15-35 cm, lineares. Inflorescencias de 4-20 cm, panículas laxas, con 2-20 racimos remotamente arqueados, de 6-12 cm; espiguillas de 5-6 mm, obovadas, brevemente estipitadas; primera gluma ampliamente deltoide, 7-9-nervada; segunda gluma 5-7-nervada, hirsuto-papilosa; lema inferior 5-nervada, hirsuto-papilosa, a veces con máculas purpúreas; pálea con 3 estambres; flósculo superior de 4,3-4,6 mm, rígido, finamente estriado o ruguloso; la pálea similar.
 
Diagnóstico:
Hierba perenne, los culmos erectos, de hasta 2 m, fistulosos, ramificados a partir de su sección medial, brotando de macollas ralas o densas y vigorosas. Hojas con las lígulas membranáceas y rígidamente cilioladas; inflorescencias panículas laxas, de hasta 20 cm, con los racimos dispuestos dicotómicamente sobre los raquis y remotamente arqueados. Espiguillas brevemente estipitadas, dispuestas unilateralmente en los raquis, con el flósculo inferior estaminado y el superior bisexual.
 
Distribución:
Nativa de África tropical y ampliamente cultivada y naturalizada en las zonas tropicales y subtropicales del mundo. En bosques húmedos, muy húmedos, pluviales y secos; de 250 a 1800(-2000) m (aunque las variedades o cultivares empleadas para la producción de forrajes suelen cultivarse a elevaciones entre los 0 y los 1000 m).
 
Historia natural:
Flores observadas en febrero, mayo y diciembre. Frutos observados en abril.
 
Las pasturas suelen tolerar fuegos, aunque no periódicos.
 
El nombre del género se deriva de las palabras latinas Brachium (brazo) y –aria (perteneciente, relativo), aludiendo probablemente a la similitud de los ejes de las panículas con unos brazos en posición de señalización.
 
El nombre del epíteto alude a que las flores (o espiguillas) de la planta son similares a las del género Briza L./Poaceae.
 
Hábitat:
Áreas cenagosas y alteradas, plantaciones forestales, ecotonos nemorales, bosques intervenidos, praderas pedregosas, matorrales y sabanas.
 
Usos:
Agroforestales: En conservación de suelos, control biológico y forraje (barreras vivas, corte y acarreo, pastoreo, ensilaje y henificación). Industriales: A veces es usado para techar construcciones rústicas. Medicinales: Datos ignotos.
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: Estas pasturas se desarrollan óptimamente en suelos fértiles, bien drenados y con abundante materia orgánica, no obstante las plantas crecen en una amplia gama de suelos, tanto de texturas ligeras como pesadas, incluso pedregosos y con una fertilidad de media a baja; soportan sequías prolongadas, pero no toleran inundaciones por más de 30 días continuos; pH entre 4,0 a 8,0. Temperatura: Media 19 °C; mínima con datos ignotos; máxima con datos ignotos. Precipitación promedio anual: De 1000 a 3500 mm. Meses secos por año: <=3 (en suelos húmedos).
 
Producción de semillas, tratamientos pregerminativos y viabilidad:
Se reporta que en 1 kilogramo pueden hallarse alrededor de 104 166 semillas. Como tratamientos pregerminativos se recomienda la escarificación mecánica o química. El tiempo de germinación de las semillas es diferente según la variedad. Estas tienen una viabilidad baja cuando están frescas, por eso es recomendable almacenarlas entre 6 y 9 meses para aumentar el potencial germinativo (80%). Las semillas son ortodoxas, si se almacenan secas, con una temperatura de -20 °C y una humedad relativa de 15%, a los 9 años son capaces de mantener una capacidad germinativa de 45%.
 
Datos de germinación:
Usando tratamientos pregerminativos se reportan porcentajes de germinación de 45%.
 
Establecimiento:
Se puede establecer por semilla (requiriendo entre 4 y 10 kg de semilla/ha) o mediante estolones enraizados. La siembra debe iniciarse de preferencia al inicio de la estación lluviosa y las semillas se deben plantar a una profundidad que no sobrepase los 2 cm, sobre surcos separados a cada 70 o 80 cm (entre ellos se pueden intercalar con el cultivo de hierbas leguminosas). El crecimiento inicial de las plantas es rápido y aunque durante el establecimiento se recomienda hacer un buen manejo de las hierbas invasoras, una vez establecido el cultivo su abundante follaje suele suprimir la competencia.
 
Manejo:
Las pasturas responden bien a la fertilización moderada. Se pueden manejar bajo un sistema de pastoreo continuo o rotacional, y muestran una buena tasa de crecimiento en la época seca, no obstante es vital evitar el sobrepastoreo.
 
Fertilización:
Al momento de la siembra o en las primeras etapas del desarrollo se recomienda aplicar 50 kg/ha de nitrógeno y de fósforo. En los sistemas de corte y acarreo la fertilización se debe hacer luego de cada corte para incrementar la producción.
 
Valor Nutricional:
El valor nutritivo dependerá de la fertilidad básica del suelo, de la aplicación de fertilizantes y de la edad de los rebrotes. En la América tropical el contenido de proteína oscila entre 7 y 16% y el de digestibilidad entre 51 y 75%. La digestibilidad in vitro de materia seca declina de 75% (en hojas jóvenes) a las 2 semanas y a 55% a las 12 semanas.
 
Palatabilidad:
Es bien aceptado por el ganado de pastoreo.
 
Toxicidad:
Puede provocar problemas de fotosensibilización en ganado caprino y en bovinos jóvenes.
 
Producción de forraje:
Esta pastura es muy productiva, puede soportar altas cargas de pastoreo continuo o rotacional. Crecen bien en los meses secos y la producción de materia seca puede oscilar entre 8 y 20 Tm/ha/año. Con cargas de 3 animales/ha puede producir ganancias de 500 a 750 g/animal/día, tanto en la época lluviosa como en la seca.
 
Producción de semillas:
Las plantas producen semillas de alta calidad y el rendimiento puede oscilar entre 50 y 150 kg/ha, y se estima que esta producción se puede elevar hasta 1000 kg/ha si se emplean métodos mecánicos para la recolección de la semilla caída.
 
Especies compatibles:
Alysicarpus vaginalis, Brachiaria dictyoneura, B. humidicola, Centrosema molle, Desmodium heterocarpon, Leucaena leucocephala, Pueraria phaseoloides
 
Plagas y enfermedades:
Es una de las especies del género más resistentes al ataque de cercopoideos, no obstante el nivel de resistencia varía entre las diferentes accesiones. La resistencia hacia Deois flavopicta se da probablemente por antibiosis, antixenosis y tolerancia. En Venezuela se reportan daños severos por parte de hemípteros del género Scaptocoris (particularmente en plantaciones del cultivar “marandú”). Ataques fúngicos por parte de Rhizoctonia solani afectan a todas las accesiones (excepto CIAT 16320, que tiene niveles moderados de resistencia) y en Colombia se reporta susceptibilidad a Uromyces setariae-italicae. Las pasturas cultivadas en áreas con drenaje deficiente son propensas al ataque bacterial por parte de Dickeya chrysanthemi.
 
Control de hierbas invasoras:
Datos ignotos.
 
Fortalezas:
Resistencia al ataque de cercopoideos, compatible con el cultivo de hierbas leguminosas, alto potencial de producción de semillas, buena tolerancia al pastoreo.
 
Limitaciones:
Necesita suelos de fertilidad moderada a alta, no se adapta a suelos mal drenados y puede causar fotosensibilización en el ganado caprino (y en bovinos jóvenes).
 
Cultivar destacado:
Mulato I (CIAT 36061): Esta pastura fue desarrollada en Colombia en 1988 por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), mediante combinaciones genéticas entre Brachiaria brizantha y B. ruziziensis. Este cultivar es perenne, vigoroso, de hábito amacollado y estolonífero, con los culmos decumbentes que llegan a alcanzar una altura de hasta 1 m; tiene un sistema radical profundo que lo hace resistente tanto a las condiciones adversas de la sequía como a las del invierno, con sus bajas temperaturas y días nublados. Muestra una rápida recuperación al corte y al pastoreo y al conservar su condición apomíctica produce semillas fértiles.
 
Usos:
Como control de la erosión, forraje, corte y acarreo, ensilaje, henolaje y henificación. Es aceptado por el ganado bovino (leche y carne) y ovino.
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: La pastura se adapta a una amplia gama de suelos, con una fertilidad natural media y buenas condiciones de drenaje; tolera heladas esporádicas y es intolerable a los suelos pesados o anegados periódicamente; pH de 4,2 a 8,0. Temperatura: Media entre 18,4 y 29 °C; mínima con datos ignotos; máxima con datos ignotos. Precipitación promedio anual: 800 a 2000(-4000) mm. Elevación: 0 a 1800 m (se ha evidenciado que los rendimientos de la pastura tienden a disminuir sobre los 1200 m). Meses secos por año: 5-6.
 
Establecimiento:
Se puede establecer por semilla (siembra directa o preparación de almácigo) o con material vegetativo (cepas enraizadas). El mejor momento para iniciar el cultivo es al inicio de la época lluviosa. La siembra puede hacerse al voleo, con espeque o punta de machete, o a chorrillo sobre surcos separados entre 0,5 a 0,7 m, ya sea sobre terreno preparado convencionalmente con arado y rastra, o con labranza mínima (que es más recomendable en terrenos quebrados con pendientes fuertes o rocosos que no permitan ningún tipo de labor mecanizada). La tasa de siembra varía con la calidad de la semilla (porcentajes de pureza y germinación), y con el método utilizado de establecimiento. Las siembras al voleo requieren tasas más altas de simiente (entre (3-)5 y 6 kg/ha), mientras que las siembras con espeque requieren menor cantidad de semilla, dado que la pérdida de éstas por acción de depredadores, o por escorrentía superficial es menor, y se recomienda que la profundidad de siembra no exceda los 2 cm. Si bien se estima que el establecimiento de la pastura por medios sexuales es caro, se considera más onerosa la propagación vegetativa. La pastura se ha establecido con éxito en siembras simultáneas con cultivos de maíz, en experiencias reportadas en Guatemala, Ecuador, Honduras y Colombia.
 
Manejo:
A los 30 días después de la siembra es usualmente necesario iniciar el control de arvenses y según amerite pueden elegirse métodos químicos o manuales. La fertilización se debe efectuar desde el inicio de la siembra hasta que la pastura pueda dedicarse al pastoreo (usualmente entre 60 o 90 días después de la siembra). Dependiendo de las condiciones de suelo, la pastura podrá requerir fertilización de mantenimiento (2 veces por año, al inicio y al final de la época lluviosa), una práctica que es poco común en los sistemas ganaderos tropicales, sin embargo, la alta productividad del pasto justifica fertilizaciones periódicas para así explotar su potencial de producir abundante forraje de buena calidad. Esta manera de cultivar es una excelente opción para sistemas de rotación pasto-cultivo, donde el fertilizante residual aplicado al cultivo es aprovechado subsecuentemente por el pasto. La carga animal adecuada y el período óptimo de ocupación y descanso de praderas establecidas con este cultivar depende del sitio y la fertilidad del suelo; no obstante tiene una elevada tasa de recuperación post-pastoreo en la época lluviosa, por lo que los períodos de descanso entre 21 y 28 días se han utilizado con éxito en fincas de validación del pasto con ganado de doble propósito.
 
Fertilización:
Una buena fertilización consiste en aplicar una elevada dosis de fósforo al momento de la siembra (70-80 kg de triple superfosfato) y 80 kg de nitrógeno a los 30 días después de la misma. No obstante que se reconoce la buena respuesta del cultivar a la fertilización, se ha observado que la pastura no pareciera requerir aplicaciones significativas de nitrógeno para un buen desarrollo en los primeros meses de crecimiento. En condiciones controladas de campo se ha encontrado una respuesta significativa del pasto a aplicaciones fraccionadas de nitrógeno hasta los 100 kg/ha, sin embargo tasas de aplicación mayores, de hasta 300 kg de nitrógeno/ha no han incrementado significativamente los rendimientos.
 
Valor Nutricional:
Se ha observado que en la época lluviosa y en pasturas de 20 a 30 días de edad, los porcentajes de proteína cruda (PC) oscilaron entre 12 y 16% y los de digestibilidad in vitro de materia seca (DIVMS) entre 55 y 62% respectivamente. Es notorio que las hojas superan en ambos rublos a los tallos, en este caso se han hallado valores de 10% contra 5% de PC y de 66% contra 65% de DIVMS, respectivamente. Otros componentes minerales observados en la misma época son: calcio 0,25-0,46%, fósforo 0,18-0,36%, magnesio 0,24-0,65% y potasio 1,05-3,11%.
 
Palatabilidad:
Alta, muy aceptada por ganado bovino y ovino.
 
Toxicidad:
Se ha reportado un evento de mortalidad inusual en Cuba, en ganado caprino (raza Boer), por el consumo reiterado de forraje y heno. La morbilidad llegó al 50% y la mortalidad alcanzó el 16% debido a un síndrome de insuficiencia hepato-renal y diátesis hemorrágica por insuficiencia hepática aguda. El proceso ocurrido se atribuyó a toxicosis debido a la existencia de saponinas en esta pastura.
 
Producción de forraje:
Se reportan rendimientos de alrededor de 25 Tm/ha/año de materia seca, equivalentes a 122 Tm/ha/año de materia fresca. En la época lluviosa se han obtenido rendimientos de 4,2 Tm/ha de materia seca cada 8 semanas y en la época seca de 2,7 Tm/ha de materia seca cada 12 semanas. En lo referente a producción animal se han obtenido en ganado de carne ganancias de 435 g/animal/día, 159 kg/animal/año y 636 kg/ha/año; estos datos están basados en una capacidad de carga de 4 animales/ha. Respecto a la producción láctea con una capacidad de carga de 5,1 vacas/ha, se han obtenido rendimientos de 7,1 kg/animal/día, equivalente a una producción media de 37 kg/ha/día.
 
Producción de semillas:
Sus rendimientos se consideran pobres y oscilan en un ámbito entre (50-)100-150 kg/semilla/ha. La latencia de las semillas es moderada, por eso si se almacenan inmediatamente después de cosechadas a temperaturas entre 18 y 20 °C y a una humedad relativa entre 50 y 60%, éstas mantienen un poder germinativo de 80% a los 4 meses de la cosecha, especialmente si se escarifican son ácido sulfúrico.
 
Especies compatibles:
Dado su crecimiento vigoroso la pastura no suele ser compatible con hierbas leguminosas reptantes. No obstante se ha practicado con éxito su asociación con leguminosas arbustivas erectas o escandentes, como Cratylia argentea, Leucaena leucocephala y Pueraria phaseoloides, entre otras.
 
Plagas y enfermedades:
Se reportan infecciones fúngicas por parte de Curvularia lunata, Puccinia purpurea y Rhizoctonia solani. También los hemípteros Aeneolamia varia, Mahanarva tristis, Monecphora carbonaria y Zulia pubescens, en altas poblaciones de ninfas y adultos pueden causar mortalidad moderada de las plantas.
 
Control de hierbas invasoras:
En el momento del establecimiento se pueden aplicar herbicidas no selectivos.
 
Fortalezas:
Crecimiento vigoroso en suelos de fertilidad media, tolerante a las sequías, alta palatibilidad, alto valor nutritivo, reproducción sexual y asexual.
 
Limitaciones:
Intolerable a los suelos inundados periódicamente, rechazado por el ganado equino, baja productividad seminífera, baja cobertura y pobre crecimiento en zonas de alta precipitación y baja incidencia lumínica.