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Anacardium occidentale L.
Familia: Anacardiaceae
 
Sinónimos:
Acajuba occidentalis
 
Nombres vernáculos:
Cajú, kasau (miskito), marañón
IMAGENES
Descripción:
Árbol, de 4-7 m. Hojas alternas, simples, de 4,7-16 x 3-7,5 cm, obovadas u oblongo-obovadas, con márgenes enteros; exestipuladas. Inflorescencias panículas, de 7-18 cm. Flores blancas, amarillas, rosadas o rojizas. Frutos de ca. 3.5 cm, reniformes, con el perianto acrescente, colorido y suculento.
 
Diagnóstico:
Árboles hermafroditas, perennifolios, con la copa subglobosa, los troncos cilíndricos en sección transversal, sin contrafuertes prominentes; la corteza externa parda o grisácea, a veces toscamente fisurada; las hojas alternas, simples, obovadas, rojizas en la juventud; las inflorescencias paniculadas. Flores blancas, amarillas, rosadas o rojizas; y las nueces coronadas por el perianto acrescente, suculento, dulce y comestible.
 
Distribución:
Cultivado de EE.UU. hasta Bolivia, Colombia, Ecuador, las Guayanas, Perú, las Antillas y África. En bosques húmedos, muy húmedos y secos, de 0-1300(-2000) m.
 
Historia natural:
Flores observadas de agosto a marzo. Frutos observados de enero a julio.
 
El nombre del género se deriva de las palabras griegas ana- (hacia arriba) y cardio (corazón), aludiendo a la semejanza del hipocarpo a un corazón humano en posición invertida.
 
El nombre del epíteto alude a que la planta es originaria o se publicó con material procedente del Oeste, del hemisferio occidental.
 
Usos:
Agroforestales: Árboles aislados en potreros, cercas vivas (provenientes de esquejes), control de hierbas indeseadas, cortinas rompevientos, forraje (para camellos), huertos familiares, plantaciones energéticas (para producción de alcohol), plantaciones forestales, sombra para cultivos permanentes (café), tutores para vainilla. Ecológicos: Apoyo en la dieta de poblaciones de avifauna silvestres. Industriales: De las heridas de la corteza se producen gomas utilizables para manufacturar adhesivos, barnices y colorantes; con la corteza se pueden obtener taninos para la industria de la tenería, también saponinas para fabricar jabones. Las hojas jóvenes son comestibles en ensaladas. Sus frutos son un verdadero manjar, el perianto acrescente es jugoso, rico en vitaminas A y C, con él se pueden elaborar dulces e infinidad de bebidas fermentadas. Los árboles de esta especie se han empleado en proyectos de melicultura y arboricultura. Medicinales: La planta tiene propiedades antiflogísticas, astringentes, béquicas, diuréticas, estomáquicas, febrífugas, hipoglucemiantes, hipotensoras, purgantes, refrigerantes y tónicas. Los cataplasmas de las hojas son usados para tratar afecciones cutáneas y quemaduras; la decocción de éstas es usada en gargarismos para aliviar la irritación de la garganta. El jugo del perianto tiene propiedades astringentes y es recomendado para tratar afecciones uterinas, eccemas, hidropesía, hemoptisis y psoriasis; éste fermentado es considerado un efectivo diurético. El exudado de la nuez contiene ácido anacárdico (que en estudios clínicos ha demostrado poseer actividad antimicrobiana contra Escherichia coli y Helicobacter pylori) y cardol; se ha usado para tratar la elefancía, úlceras recalcitrantes y verrugas, sin embargo su contacto con la piel puede causar serias quemaduras. De las semillas se puede extraer un aceite comestible semejante al de oliva (Olea europaea / Oleaceae) o al de almendra (Prunus dulcis / Rosaceae), éste se ha empleado como alexitérico, amebicida y para tratar problemas de gingivitis, malaria y úlceras sifilíticas.
 
Requerimientos ambientales:
Suelos: Derivados de materiales calizos o ígneos y metamórficos, incluso arcillosos o pedregosos, siempre con buen drenaje. Las plantas de esta especie son tolerantes a suelos pobres, también a suelos compactados, pedregosos, ocasionalmente inundados o salinos; pH 4,3-8,7. Temperatura: Media: 21-28 °C; mínima 17 °C; máxima: 38 °C. Precipitación promedio anual: (300-)800-4000 mm. Meses secos por año: Datos ignotos.
 
Producción de semillas, tratamientos pre-germinativos y viabilidad:
Se reporta que en 1 kilogramo pueden hallarse de 175 a 300 semillas. Para acelerar el proceso de germinación se recomienda la inmersión de las semillas en ácido sulfúrico concentrado por 45 a 60 minutos, la escarificación mecánica, la escarificación manual y el paso por el tracto digestivo de animales. Las semillas suelen germinar entre los 12 y los 31(-92) días posteriores a la siembra. Éstas se pueden almacenar en frascos oscuros y herméticos a temperaturas que oscilen entre 18 y 20 °C y se mantienen viables entre 3 y 15 años. Semillas con 31 años de almacenamiento han mostrado una capacidad germinativa que varía entre 25 y 40%. Las plántulas necesitan pasar al menos 3 meses en el vivero antes de su traslado al campo.
 
Datos de germinación:
La germinación es epígea. Usando tratamientos pregerminativos se reportan porcentajes de germinación que oscilan entre 45 y 100%.
 
Manejo en vivero:
La semilla se debe sembrar con la parte cóncava y delgada hacia arriba y cubrirse ligeramente con tierra. Si la siembra se hace directamente en el terreno, se recomienda colocar tres semillas en cada hoyo de siembra, posteriormente al mes de haber germinado las plántulas se hace un raleo (eliminación de individuos con características deficientes), escogiendo sólo la planta más vigorosa.
 
Cuando se establecen viveros preferiblemente se debe sembrar directamente en las bolsas de polietileno. Cuando las plantas tienen unos 8 o 10 cm de altura, se recomienda la aplicación de 5 g de sulfato de amonio.
 
Reproducción asexual:
Los esquejes de ramas jóvenes, los acodos aéreos, los injertos y los cortes de tallo se reportan como funcionales.
 
Plagas: Varios insectos fitófagos, minadores de hojas, homópteros y larvas que se alimentan de semillas han sido observados en la planta sin que realmente le produzcan daños importantes. La madera se reporta muy suceptible al ataque de Cryptotermes brevis. Algunos hongos patógenos como Colletotrichum gloeosporioides (cuyos síntomas son la aparición de pequeñas manchas oscuras, seguido por la exudación de resina, la cual cubre los órganos infestados al pasar el tiempo. Para el combate de esta enfermedad durante la época de brote y floración se recomienda fungicidas como mancozeb, benomil, zincofol, clorotalonil), Oidium anacardii (cuya evidencia es la presencia y crecimiento de un polvo color blanquecino o grisáceo en las inflorecencias. Se recomienda mejorar la ventilación de la plantación mediante la poda, raleo o un aumento del distanciamiento inicial de siembra. Aspergillus spp. y Rhizopus spp. atacan el perianto y las nueces. Otros como Fusarium spp., Pythium ultimun y Phyththora palmivora causan problemas a nivel de semillero.
 
Criterios de restricción:
No existen.